Esta es de las preguntas que más recibo en consulta. Y no es para menos, porque la respuesta que da Hacienda no es un simple sí o no.
Trabajar desde casa como autónomo tiene implicaciones fiscales concretas. Si las aplicas bien, reduces tu base imponible de forma legal. Si las aplicas mal, o directamente no las aplicas, estás pagando más de lo que te corresponde.
Vamos a dejarlo claro de una vez.
El primer paso: notificar la afectación a Hacienda
Para poder deducir cualquier gasto relacionado con tu vivienda habitual, antes tienes que haberla afectado parcialmente a la actividad económica. Esto se hace en el momento del alta como autónomo, a través del modelo 036 o 037, indicando los metros cuadrados de la vivienda que destinas a la actividad y el porcentaje que eso representa sobre el total.
Si no lo hiciste en el alta, puedes presentar una declaración censal modificativa. Lo que no puedes es deducir estos gastos retroactivamente sin haber notificado la afectación.
Qué porcentaje de la vivienda puedes deducir
La deducción no se aplica sobre el total de los gastos del inmueble. Se aplica sobre la proporción que representan los metros cuadrados afectos respecto a la superficie total de la vivienda.
Ejemplo: si tu vivienda tiene 90 m² y usas 15 m² exclusivamente como despacho, el porcentaje de afectación es del 16,67%.
Ese porcentaje es el que aplicas sobre los gastos del inmueble como punto de partida. Pero para los suministros, la cosa tiene un paso adicional.
Los suministros: la regla del 30%
Para la luz, el agua, el gas, el teléfono y el internet, la Ley del IRPF establece una regla específica en el artículo 30.2.5ª de la LIRPF. No puedes deducir el porcentaje de afectación directamente. Tienes que aplicar un paso intermedio:
- Tomas el porcentaje de metros cuadrados afectos (en nuestro ejemplo, 16,67%).
- Multiplicas ese porcentaje por el 30%.
- El resultado es el porcentaje de los suministros que puedes deducir.
Siguiendo el ejemplo: 16,67% × 30% = 5%. Es decir, solo podrías deducir el 5% de tu factura eléctrica, de internet, de agua, etc.
Esto puede parecer poco, pero es lo que marca la ley. Y lo que no hace Hacienda es negar la deducción: solo la limita a ese cálculo, salvo que pruebes un porcentaje mayor.
📌 Nota normativa: Este criterio está recogido en el artículo 30.2.5ª de la Ley 35/2006 del IRPF y ha sido confirmado reiteradamente por la DGT, incluida la consulta vinculante V1293-25, de 11 de julio de 2025, que específicamente analiza el caso de un autónomo que trabaja en una vivienda arrendada, admitiendo la deducción proporcional del alquiler.
Los gastos del inmueble: ¿qué puedes deducir?
A diferencia de los suministros, los gastos directamente vinculados a la titularidad o al uso del inmueble se deducen aplicando el porcentaje de afectación sin el multiplicador del 30%.
En el caso de vivienda en propiedad con hipoteca: puedes deducir la parte proporcional de los intereses del préstamo hipotecario, el IBI, la tasa de basura, el seguro del hogar y la cuota de comunidad de propietarios. La amortización del propio inmueble también es deducible en la proporción correspondiente.
En el caso de vivienda arrendada: puedes deducir la parte proporcional del alquiler, tal como confirmó la DGT en la consulta V1293-25.
Lo que no puedes deducir
El error más habitual que veo es intentar deducir el 100% de los suministros porque «lo uso todo para el trabajo». Eso no funciona así. La ley presume un uso mixto y por eso establece la regla del 30%.
Para poder superar ese porcentaje necesitarías prueba suficiente de un uso exclusivo profesional mayor, algo que en la práctica es muy difícil de acreditar para una vivienda habitual.
El otro error frecuente es deducir gastos de mobiliario o reformas del hogar como si fueran gastos de la actividad. Si el escritorio lo usas para trabajar, sí es deducible. Si reformas el salón, no.
Mi consejo práctico
Calcula bien el porcentaje de afectación, notifícalo correctamente a Hacienda y aplica las deducciones que te corresponden con rigor. No deduzcas más de lo que puedes justificar, pero tampoco te dejes gastos que son perfectamente legales y que reducen tu factura fiscal de forma real.
Si tienes dudas sobre si tu situación concreta está bien planteada, escríbeme. Es uno de esos puntos donde un error en un sentido o en otro puede tener consecuencias.

