Uno de los cambios más importantes de los últimos años en el mundo del trabajo autónomo tiene que ver con las cuotas al RETA. Y sin embargo, muchos autónomos siguen sin entender bien cómo funciona el nuevo sistema, lo que les lleva a cotizar de más, a recibir regularizaciones inesperadas o a perder prestaciones por cotizar de menos.
Te lo explico de forma directa.
El sistema anterior vs. el sistema actual
Hasta 2022, los autónomos podían elegir libremente su base de cotización dentro de unos límites generales, independientemente de lo que ganaran. Eso creaba situaciones distorsionadas: autónomos con ingresos altos cotizando por la base mínima para pagar menos cuota.
Desde el 1 de enero de 2023, todo eso cambió. El sistema ahora vincula la base de cotización a los rendimientos netos reales, conforme al Real Decreto-ley 13/2022. No puedes elegir libremente: tienes que cotizar dentro del tramo que te corresponde según lo que ganas.
Los 15 tramos y cómo encontrar el tuyo
Existen 15 tramos de rendimientos netos, cada uno con una base mínima y una base máxima de cotización. Tú eliges la base dentro de ese tramo, y sobre ella se aplica el tipo del 31,5% para calcular tu cuota mensual.
En 2025, el tramo más bajo (rendimientos mensuales inferiores a 670 euros) tiene una cuota mínima de 200 euros al mes. El tramo más alto (rendimientos superiores a 6.000 euros mensuales) puede llegar a los 590 euros.
Para calcular en qué tramo estás, tienes que calcular tu rendimiento neto mensual estimado: ingresos previstos menos gastos deducibles, y a ese resultado restarle el 7% de gastos de difícil justificación (si estás en estimación directa simplificada), dividido entre 12.
Puedes cambiar de tramo hasta 6 veces al año
Si a mitad de año tus ingresos son mayores o menores de lo que previste, puedes comunicar el cambio de tramo a la Seguridad Social a través del Portal Import@ss. Tienes hasta 6 cambios permitidos al año, con efecto al mes siguiente de la comunicación.
Esto es importante porque si terminas el año en un tramo diferente al que has cotizado, en la regularización posterior tendrás que pagar la diferencia o recibirás una devolución. Ajustar el tramo a lo largo del año evita sorpresas.
El tramo que eliges afecta a tus prestaciones
La base de cotización no solo determina lo que pagas cada mes. También determina las prestaciones a las que tienes derecho: la cuantía del cese de actividad si cierras el negocio, la baja por incapacidad temporal, la prestación por maternidad o paternidad, y la pensión de jubilación futura.
Cotizar por la base mínima es legítimo si tus ingresos lo justifican. Pero si tienes margen, conviene valorar si cotizar algo por encima del mínimo dentro de tu tramo puede mejorar tus coberturas de forma relevante.
Lo que veo en la práctica
Muchos autónomos que conozco siguen cotizando con la previsión que pusieron en enero sin actualizarla nunca. Cuando llega la regularización, se llevan una sorpresa porque sus ingresos reales fueron muy diferentes a la estimación inicial.
La regularización no tiene carácter sancionador, pero sí implica un pago adicional que puede llegar en un momento inconveniente. Controlar esto durante el año es más fácil que gestionarlo después.
Si quieres revisar si tu tramo actual es el correcto para tu situación real, escríbeme.

