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Pon cara a Alberto.

Mi madre siempre me dijo que era de mala educación no presentarse.

Te dejo una foto para que me pongas cara y te hago un breve resumen.

Este soy yo saltando.
Este soy yo andando.

Al igual que se me da mejor escribir que fingir, no tiene nada que ver pero soy malísimo fingiendo que me gusta un regalo que realmente detesto.

Estoy graduado en dos carreras, pero eso te importa lo más mínimo, estás aquí porque quieres tener un aval de que soy bueno en lo que hago.

Quizás crees que nos parecemos.

Pero NO.

Oye.

Tú ya te has dejado los cuernos para vivir de tu negocio, yo estoy en ello.

Habré estado desde los 14 intentándolo, comencé de intermediario en ventas de productos de segunda mano, luego vendedor ambulante de relojes, intenté una galería de arte urbano digital, probé con un proyecto de impresión 3D, creé mi propia marca de pulseras de ancla, incluso fui con una maleta cargada de pichas que sobraron de un sexshop que había cerrado.

He hecho cosas variopintas, desde vender figuritas del huevo Kinder a cerrar la venta de mi coche por teléfono desde Atenas.

Todo eso combinándolo con estudios y trabajos para otros.

Me han hecho ser quien soy hoy.

Así que unido a la multitud de vivencias que he tenido en distintos países y las miles de personas que he conocido.

Son las experiencias necesarias, junto con mi formación y la capacidad que tengo para hacer contactos.

La que te ayudarán en tu negocio.

¿Cómo?

Redactando textos que aumenten tus ingresos.

Te recuerdo que soy escritor de textos que venden.

Lo fácil sería trabajar para otros.

Pero me perdería la satisfacción de conseguir un cliente, ganarme su confianza y hacer que te respete.

Porque solo los que hemos tenido y tenemos negocios, sabemos lo difícil que es conseguir uno.

Mi función es mejorar tus textos para facilitarte la captación de clientes.

Por eso me encargo de que tu negocio ligue.

Si quieres entrar en la lista que te he comentado antes es abajo. (Consejos diarios para que tú o tu negocio ligue o venda más.)

Solo con el asunto del primer correo que recibes, puedes comenzar a sacarle más rentabilidad a tus textos que cualquier libro de ventas o redacción que te leas.

Leí una vez de Nahuel Cassino:

“El mejor portfolio de un copywriter es su web. No hay mejor prueba de que sabe vender, que vendiéndote”.

Nada más que añadir, su señoría.